Mostrando entradas con la etiqueta libros. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta libros. Mostrar todas las entradas

miércoles, 7 de febrero de 2024

Lectura fácil, de Cristina Morales, narrado por Paloma Jiménez

Desde mi última entrada de verdad ha pasado casi año y medio y en este tiempo he leído mucho (menos mal que en Goodreads sí he sido más constante y aún puedo ver qué he leído). Y he visto bastantes series y también algunas películas, pero esas se perderán como lágrimas en la lluvia.

He leído (o más bien escuchado) cosas buenas, por ejemplo Los aires difíciles, de Almudena Grandes y cosas malas, por ejemplo Esperando el diluvio de Dolores Redondo y ya pensaba que no iba a seguir con el blog. Pero entre que ayer leí una entrada en el blog de molinos y que ya voy poniendo mi vida un poco más en orden pues he decidido volver a escribir. 

Hace dos años mi cuñado se pidió por Reyes este libro y el pasado octubre descubrí que sigo siendo socio de la Red de Bibliotecas Públicas de Andalucía y que tengo acceso a todo su catálogo digital, incluyendo audiolibros. He escuchado este libro de camino al trabajo y estoy seguro de que si en vez de escucharlo lo hubiera leído, no habría llegado ni a la mitad. Sin embargo Paloma Jiménez lo lee en andaluz y por un lado eso me encantó y por otro creo que es un acierto absoluto. El libro está narrado a cuatro voces y lo que puede ser muy confuso para un lector, no lo es en absoluto para alguien que escucha cuatro cadencias diferentes dependiendo de quién sea la narradora. llevo un timpo escuchando audiolibros y solo escucho mientras voy conduciendo o si tengo el audiolibro en el móvil también mientras camino. Pero esta vez me ha atrapado tanto el libro que si algún capítulo se me quedaba a medias, terminaba de escucharlo en casa.

Trata de cuatro mujeres con discapacidad que viven juntas en un piso tutelado, de cómo han llegado hasta ahí y de cómo quieren cambiar su vida. Esa es la trama, pero la trama no dice absolutamente nada del libro. No es el tipo de libros que suelo leer, en los que la trama tiene un peso importante, sino que lo importante del libro es cómo está escrito y quizá por eso es tan importante la forma en la que la actriz lo lee, casi más que el texto en sí.

Es cierto que tiene algunos capítulos larguísimos (de más de una hora), pero incluso esos capítulos me atraparon tanto que no podía dejar de escuchar. Sin embargo, creo que el efecto habría sido muy diferente si en vez de escuchar el libro lo hubiera leído. 

¿Recomiendo el audiolibro? Sin ninguna duda ¿Recomiendo el libro? No sé qué decir.

Parón de verano

Escribí esta entrada el 1 de noviembre de 2022, pero no la publiqué, seguramente porque el final es simplemente una lista. Pero ya está bien. La publico y sigo por donde me quedé.

En este alargado parón de verano del blog no he parado la vida, sólo el blog. Ni siquiera he dejado de leer (aunque por ciertas circunstancias he bajado bastante el ritmo). El caso es que el 31 de julio me fui de vacaciones a España y aunque allí seguí leyendo, no pude escribir en el blog (bendito Goodreads, que me ha permitido llevar el control de lo que he leído) y a la vuelta se cruzó la vida y una turoría en mi camino y apenas he tenido tiempo ni para respirar, así que mucho menos para escribir.

Y es un poco la pesacadilla que se muerde la cola. Al no escribir me faltaba un poco la motivación para leer. Mientras leía no pensaba "ah, pues esta frase la tengo que copiar en el blog" o "cuando escriba la entrada de este libro ya sé cómo voy a estructurarla" o "no me puedo olvidar de hablar de este personaje". Bueno, eso y que me he encontrado con un par de libros que no me han motivado nada a seguir leyendo. 

Y aquí viene un resumen de lo que he estado leyendo, viendo, escuchando estos (casi) tres meses:

Libros

En verano en Córdoba me leí: 

El hombre que confundió a su mujer con un sombrero, de Oliver Sacks. Me gustó mucho, los casos me parecieron muy interesantes y además están contados desde el punto de vista psicológico, pero con cierto cariño, con los pacientes no como sujetos, sino como personas. Es verdad que la última parte me ha gustado menos, sobre todo porque en esa parte no habla de los pacientes de igual y igual, sino con condescendencia.

Roldán, ni vivo ni muerto, de Manuel Vázquez Montalbán. Nunca me había leído nada de Vázquez Montalbán y este libro estaba a tres euros. Los tres euros peor gastados en mucho tiempo, y eso que compro muchas mierdas. No voy a darle otra oportunidad a Vázquez Montalbán. No me gustó nada. Ni la historia, ni como está escrito. Hay que ver lo que hemos cambiado desde los noventa.

El emblema del traidor, de Juan Gómez Jurado. Me gustó mucho. Me encantaron los demás libros de Gómez Jurado que me he leído y este no decepciona para nada. Creo que no está al nivel de la serie de Reina Roja, pero se nota que Juan Gómez Jurado es un pedazo de escritor. Lo recomiendo cien por cien.

El club del crimen de los jueves, de Richard Osman. Este libro se lo regalamos a mi madre por su cumpelaños o por el día de la madre (no sé excatamente porque yo no estuve ninguno de los dos días, es lo que tiene vivir en otro país). Me gustó bastante, me ha parecido muy divertido, pero la traducción me chirriaba un poco. Es lo que tiene leer sobre todo libros en su legua original. Aún así lo recomiendo.

Los señores del tiempo, de Eva García Sánez de Urturi. Le puse cuatro estrellas y no cinco en Goodreads, pero no me acuerdo de por qué. El caso es que me he tenido que leer el resumen en internet porque no me acordaba ni de qué iba. A la trilogía de la ciudad blanca le pasa un poco lo que a los libros de Agatha Christie, que de repente llega una solución que es un poco Deus Ex-Machina, en plan no sabía que mi marido era pelirrojo aunque llevemos juntos casi veinte años. Los libros están bien escritos y las historias están bien, pero en la resolución del caso hay cosas que chirriían, creo que por eso le puse cuatro en vez de cinco estrellas.

Los girasoles ciegos, de Alberto Méndez. Me lo leí en un día porque me gustó bastante, además se lo tenía que devovler a mi cuñado antes de volverme a Alemania (y me dió tiempo de leerme otros dos).Sé que me gustó como está escrito y como se entrelazan las historias, pero aún así son historias independientes. Pero me pareció supertriste, claro que cuenta una historia muy dura. Creo que la historia que más me gustó y que más dura me pareció fue la de la cueva.

Rewind, de Juan Tallón. Si lo leéis, NO LEÁIS LA CONTRAPORTADA. Está muy bien escrito y la historia es muy interesante, además no es sólo la historia en sí, sino tambén todas las reflexiones que hacen los personajes-narradores, pero el puntito de intriga que tiene se pierde si se lee la contraportada. Lo recomiendo cien por cien.

La evolución de Calpurnia Tate, de Jacqueline Kelly. Éste me lo leí en mi último día en Córdoba y me encantó. A lo mejor porque está ambiebtado en el sur de EEUU, pero me recordó un poco (aunque no tenga nada que ver) a Matar a un ruiseñor. Es un libro que se tendría que leer en el instituto.

Ya aquí en Alemania me leí:

Born a crime, de Trevor Noah. Me lo empecé en el viaje de vuelta a Alemania y no me lo terminé ese mismo día porque vino Jörg a recogerme. Me encantó. Es muy divertido y retrata la sociedad sudafricana (con todo su racismo) de una forma impecable. En serio, lo recomiendo sí o sí.

Die weisse Bruderschaft, de Müller. Como me lo regaló Jörg por mi cumpleños fue el primer libro que me leí cuando me terminé Born a Crime. Que coñazo de libro. La historia es interensante, pero no me gusta nada como está escrito. Tardé muchísimo en leermelo, a lo mejor es porque me lo leí en alemán, pero es que no puedo recomendarlo.

Ay, Campaneras, de Lidia García García. Soy muy fan de Lidia García García, the queer cañibot en Twitter. Durante todo el libro solo podía escuchar su voz mientras lo leía. Es en ralidad como su podcast (al que también soy casi adicto), con esa forma que tiene ella de contar las cosas y de hablar de la historia de la música folclórica española. Además hay una playlist con todas las canciones de las que habla en el libro.

Der Insasse, de Seabstian Fitzek. No me lo he leído, sino que lo ha escuchado, pero mientras lo escuchaba estaba deseando ir a trabajar para meterme en el coche y escucharlo. La historia es interesante y está muy bien escrita (y leída), pero el final es un poco previsible a partir de cierto punto.

The first to die at the end, de Adam Silvera. Me lo compré el lunes y me lo leído en día y medio (y eso que son 550 páginas). Es la precuela de They both die at the end y se le parece bastante en la estructura y en la historia, pero aún así me ha gustado mucho y lo recomiendo.

Ahora mismo me estoy leyendo: Playlist, de Sebastian Fitzek. Me lo dejó Britta hace tres semanas y es que no me atrae para nada. Me he dedicado las dos últimas semanas a ver Netflix por no leer y eso dice bastante. Vamos que voy a darle una oportunidad, pero si de aquí a que terminen las vacaciones no me he leído al menos la mitad, se lo devuelvo. Y mira que es raro porque los libros de Fitzek me los leo del tirón, pero este me está dejando más bien frío.

Pelis

Seguramente me dejo alguna en el tintero, pero que me acuerde he visto:

Smile. La vi en el cine el viernes pasado. Es una película de terror que está bien actuada, que no es siempre lo normal en el género y además la historia es buena, y a pesar de que hay sustos, es terror más bien psicológico, lo que es de agredecer. Lo negativo es que el final es de esperar, pero eso es mucho mejor que cualquier otro final y el monstruo final se lo podían haber ahorrado. Como positivo además de la película en general destaco que durante la película se pasa miedo, pero el miedo se queda en la sala de cine, no te acompaña cuando te vas solo a tu casa.

Downton Abbey - A new era. Hace años empecé a ver la serie y la dejé a los diez minutos. Una tarde casi por obligación vi esta película (que cierra el ciclo Downton Abbey) con Jörg y Anke. Me gustó tanto que me he visto la serie casi del trón y he conseguido que Jörg la vea conmigo EN INGLÉS. Lo único malo es que he empezado la casa por el tejado, pero desde luego recomiendo ver la serie y las dos películas. 

Der Junge muss ander frische Luft. El finde pasado estábamos en mi piso Jörg y yo y aunque el plan era ir al cine, yo estaba demasiado vago para levantarme del sofá. Así que la vimos. No sé si porque después de los comentarios de Sascha yde Jacqui tenía demsasiadas expectativas o porque ya había escuchado el libro, el caso es que me decepcionó bastante. Con el libro me reí y lloré hasta un nivel peligroso para esccharlo mientras conduces.

Bros

En vivo

Museo reina Sofía

Harry Potter und das verschollenen Kind

Mehr Nutten, mehr Koks, Scheiss auf die Erdbeeren

Lord of the Dance

Rheinhard Mey in Konzert

Series

Me da que también se me olvida alguna pero sí sé que he visto:

Uncoupled

Downton Abbey

Merlí - Sapere Aude

Sagrada Familia

Für die Kämpfer für die Verrückten (Tutto cheide per salvezza)

Rebellion 2 - Resistance

Las chicas del cable

Blacklist

Derry Girls

New Amsterdam


viernes, 29 de julio de 2022

Der verlorene Sommer, de Wladimir Kaminer

 Conocí a Wladimir Kaminer cuando estuve de Erasmus. Una profesora nos lo recomendó para leer en alemán y la verdad es que fue todo un acierto. Es un escritor ruso que a principios de los noventa emigró a Alemania y escribe en alemán. Al no ser alemán, tiene un estilo bastante sencillo y el hecho de escribir historias cortas (en los primeros libros de dos o tres páginas) y de humor lo hacen bastante ameno. Pero en realidad de todos los libros suyos que tengo, éste es el primero que me termino de verdad. A lo mejor porque mi alemán es mejor, a lo mejor porque las historias ya no son tan cortas o a lo mejor porque yo ya no soy un pipiolo de viente años.

El caso es que este libro va de cómo él (freischaffende Künstler) vivió la crisis del Corona y no le falta una buena dosis de humor, ironía y una poquita crítica hacia el pueblo alemán (y mucha crítica hacia el pueblo y el gobierno ruso). Me he leído el libro esta semana que han estado mi hermana, mi cuñado y mis sobrinas de visita. He leído solo en los ratillos antes de acostarme y me lo he terminado en menos de una semana, así que se lee bastante fácil. Desde luego lo recomiendo sin dudar.

sábado, 23 de julio de 2022

The adoration of Jenna Fox, de Mary E. Pearsons

 Hace un tiempo me di cuenta de que apenas leo en inglés y la verdad es que como profesor de inglés es un problema bastante grande. Así que decidí ponerme las pilas y en vez de tirar los folletos de Klett con ofertas y lecturas cad vez que llegaban, pues me puse a mirarlos y cada vez que había un libro medio interesante por un precio medio en condiciones me lo compraba. Es cierto que desde que estoy en Goodreads no me hace falta porque ya me llegan bastantes sugerencias. Pero el año pasado (que estaba leyendo bastante distopia y ciencia ficción) me compré The adoration of Jenna Fox y esta semana ordenando mi despacho lo he vuelto a encontrar y por fin me lo he leído. 

Mientras lo estaba leyendo no podía dejar de pensar en la seire Alex Rider, no sé por qué. El caso es que el libro es ficción juvenil y se nota mucho. En algunos momentos me ha parecido incluso aburrido. Y eso que la premisa es muy interesante. A lo mejor ha sido porque lo he leído con Corona y el estar enfermo no me ha dejado concetrarme o a lo mejor es que de verdad le sobras cincuenta páginas de las 235 que tiene.

El caso es que me lo he leído en tres días (no tenía otra, estoy de cuarentena en mi casa), pero en muchas ocasiones he preferido hacer otras cosas que leer como ver la tele, ordenar el escritorio o limpiar el balcón. Es la primera parte de una trilogía, pero los otros dos libros no me los voy a leer. Creo que no lo recomiendo.

domingo, 17 de julio de 2022

La increíble historia de la abuelita gánster, de David Walliams

 Cuando me fui a España en Semana Santa me quedé a dormir en casa de mi amiga Marta en Hamburgo. Como regalo pensé en llevarles un libro para su hijo Pablo; y Ana H. me recomendó este libro para niños. Al final el libro no llegó a tiempo así que le regalé Sin noticias de Gurb, que sí llegó a tiempo y me lo leí más o menos con la edad que tiene ahora msimo Pablo. Al volver de España en Semana Santa me estaba esperando este libro en el buzón.

Es un libro infantil muy bueno. No trata a los niños como imbéciles y tiene bastantes aventuras, además hace pensar y el protagonista es un niño al que al principio no le gusta su abuela pero luego ya sí porque descubre que es una ladrona de guante blanco. 

El libro se lee muy rápido y además es tiene una trama que hace que no quieras dejar de leer. Desde luego ha sido todo un descubrimiento. El autor (que es el que tiene pelo de Little Britain) ha escrito al menos otro libro infantil (aunque creo que más de uno), así que ya tengo regalo para mis sobris en próximas ocasiones como Reyes, cumpleaños, etc.

Me ha desconcertado un poco la traducción, que es una traducción hispanoamericana, con palabras como plomero en vez de fontanero. Pero acabo de descubrir que hay una edición de la abuela gánster y una de la abuelita gánster. Así que lo mismo la edición de la abuela es la edición española.

Sin ninguna duda lo recomiendo y a mis sobrinas que vienen de visita la semana que vienen se lo voy regalar, espero que les guste. Yo me lo he leído casi del tirón, espero que ellas tarden algo más.

miércoles, 6 de julio de 2022

Eure Heimat ist unser Albtraum, VV.AA.

Hace tiempo no dejaba de ver Why I'm no longer talking to white people about race en todas las librerías, pero de aquellas no estaba yo muy por la labor de leer ensayos (y menos en inglés). Pero la cosa cambió con varios libros que me he leído este año (sobre todo gracias a Paco), así que cuando descubrí este libro en la página web de Thalia, pues me lo compré sin pensar. (Bueno, y al final tmabién me he comrpado Why I'm no longer talking to white people about race).

Son varios ensayos sobre la otredad en Alemania. ¿Qué significa ser diferente? Aunque la mayoría de los autores son alemanes, a todos los consideran extranjeros por ser hijos de emigrantes o por el color de piel. Es verdad que con los primeros ensayos he tenido mis dificultades, sobre todo porque pensaba "¡cuánto odio acumulado hay por aquí!" Pero hubo un esayo que me hizo "clic" y desde entonces no lo he podido dejar. 

Es un libro que me ha llevado a reflexionar (aunque no es nada nuevo, ya llevo un tiempo por esa senda) sobre mis privilegios y la forma que tengo de llevarlos. Sí, es cierto que como extranjero y homosexual formo parte de dos minorías, pero no es algo que "se me note" y eso me hace ser privilegiado.

Lo que no me ha terminado de convencer es el concepto de Heimat del que hablan, sobre todo al principio. A lo mejor es porque para mí Heimat siempre ha sido el lugar al que tú sientes que perteneces, en donde te sientes a gusto y seguro, el hogar. Esa manta tejida por tu madre que te abriga en invierno, ese lugar en el que está la gente que te hace feliz y a la que tú intentas hacer feliz. Esa isla de Innisfree para Yeats, o incluso esa Ítaca a la que vuelve Ulises (pero sin los pretendientes de Penélope). En mi caso yo diría que tengo dos Heimats: Córdoba y Uelzen. Cuidado, no España y Alemania, sino Córdoba y Uelzen.

Sin embargo, también existe un concepto mucho más excluyente de Heimat. El concepto de la extrema derecha, del nosotros contra vosotros, de "estas son nuestras tradiciones (y nuestros prejuicios) y todo lo que no entra dentro de estos límetes no tiene cabida en nuestro país, en nuestro Heimat". Sin embargo, en otro ensayo se describe el Heimat de una forma con la que yo estoy totalmente de acuerdo:

Ein sicheren Ort, wo wir wir sein können und nicht in Frage gestellt werden.

La verdad es que he leído todo el libro con el lápiz en la mano y en prácticamente todos los ensayos he subrayado algunas cosas, incluso en los ensayos que no han terminado de convencerme. En algunos también he escrito comentarios de desacuerdo, pero desde luego es un libro que recomiendo mucho y que creo que se lee bastante rápido.

miércoles, 29 de junio de 2022

Vagabonds!, de Eloghosa Osunde

 Parece mentira, pero es el único libro que me he leído en todo el mes de junio. Se nota que estamos a final de curso y estoy hasta arriba de curro (o mejor dicho, estaba, que hoy en metido las últimas notas en el programa de notas) y que el finde pasado hicimos la obra de teatro, así que he estado bastante ocupado.

A mediados de mayo no recuerdo por qué me metí en la página web de Thalia y me compré otro libro y ya que estaba allí me fui a la estantería de inglés. Que resultaba que estaban de Pride Month (mes del orgullo gay) y no pude evitar comprarme They both die at the end y Vagabonds!

En la contraportada se puede leer: 

In Nigeria vagabonds are those whose existence is literally outlawed: the queer, the poor, the displaced, the footloose and rogue spirits.

Y claro, entre que acababa de redescubrir a Chimamanda (también nigeriana) y que todo lo queer me pierde, pues me lo tuve que llevar.

Es un libro difícil, pero muy interesante. Es difícil porque retrata a varias personas de la sociedad nigeriana a través del lenguaje y escribe tal y como hablan, así que no siempre me he enterado de lo que decían, es difícil porque tiene varias partes de realismo mágico a saco y si no estás espabilado te quedas loquísimo, es difícil porque la sociedad nigeriana me queda muy lejos. Cuando llevaba unas pocas páginas ya pensé "¿por qué me estoy haciendo esto?"; pero un día que vino Sasacha y estuvimos bebiendo hasta las doce de la noche, me puse a leer cuando se fue y entre el alcohol y la euforia me flipé con el libro y me puse a subrayarlo y todo. La verdad es que me ha gustado mucho, pero le quito algún punto por lo difícil que me ha resultado entenderlo.

Se supone que el libro es una novela, pero son historias independientes que solo tienen algunos puntos en común: se desarrollan en Lagos, sus protagonistas son parias de la sociedad (la homosexualidad está penada en Nigeria hasta con carorce años de cárcel) y sólo en la última parte varias de las historias se entrelazan en un momento cumbre del realismo mágico. Tengo que decir que si bien algunas de las hsitorias me ha dejado frío, otras - como la de niña y su tío o la de las fairygoodgirls - creo que deberían ser lectura obligatoria.

Me ha llevado a pensar en varios momentos que Nigeria y España no son tan diferentes. Sobre todo el capítulo "Tatafo (Democrazy!)", que es el capítulo que me leí después de estar tan achispado. De ese capítulo me quedo con algunas citas:

To get big, you need to eat money, breath money, piss money, shit money.

Money makes beauty possible.

Laws exist, yes, but laws are for the poor. Laws are for the masses. (...) For every law made, there are always people who are under it and people who are above it.

En el resto del libro también he señalado varias partes:

Rich people move slow with intention, because they're confident that the world will wait for them. 

What's everything if I can't stand myself? If I'm rotting already from the inside?

Who better that some furious girls to save girls no one gets angry enough for? 

Books mattered, because girls who are at their most real in book pages are sometimes the only reason alive girls get through their years at all.

 A thing being forbidden did not make it extinct; in fact, bans only creat black markets.

sábado, 28 de mayo de 2022

Silencio adminsitrativo, de Sara Mesa

 ¡Lectura obligatoria, ya!

Cuando estuve en el club de lectura el mes pasado Paco me dejó este librito de apenas 112 páginas en formato A6 (es decir, cada página es media cuartilla) que se lee rapidísmo (yo he tardado unos tres cuartos de hora) y tiene el subtítulo de "La pobreza en el laberinto burocrático".

En este libro se cuenta la historia de Carmen, una indigente sin hogar que no puede salir de su situación de extrema pobreza por el simple hecho de no poder solicitar ninguna de las ayudas que ofrece el Estado. No puede solicitarlas por el simple hecho de que solicitarlas es un laberinto burocrático tal que ni siquiera con la ayuda de varias personas (con estudios universitarios, trabajos que se pueden considerar "normales" y una situación socioeconómica que está muy lejos de vivir en la calle) es posible comprender (y obviamente stisfacer) las exigencias de la administración para acceder a este tipo de ayudas, que en muchas ocasiones no son tan insuficientes que las personas siguen viviendo bajo el umbral de la pobreza.

El libro trata de los más pobres entre los pobres, de aquellos que no están en el umbral de la pobeza, sino que ya han traspasado ese umbral y viven el pobreza extrema. En mi opinión la mayor de las discriminaciones no es ni por el género, ni por el color de la piel, ni por la nacionalidad, ni por la orentación sexual, ni por la religión ni nada de eso. En mi opinión la mayor de las discriminaciones es por el hecho de ser pobre o no serlo, por el hecho de tener cuatro paredes en las que vivir o no tenerlas. Y por eso mismo me parece tan encesario que todo el mundo sea consciente de esta realidad, que seamos conscientes de tantísima gente que viviendo en nuestras calles.


They both die at the end, de Adam Silvera

 Hace un par de semanas fui a la librería a recoger un libro que había encargado por internet (libro, que por cierto, todavía ni me he empezado) y me pasó lo que me pasa siempre que voy a una librería. Que voy a por un libro y me traigo tres o cuatro. Por eso me he prohibido a mí mismo volver a pisar una librería de aquí a un mes (pero me he pasado esa prohibición por el forro; ayer encargué otro libro por internet e iré a recogerlo la semana que viene). El caso es que cuando fui a recoger el otro libro, vi que en la estantería de libros en inglés tenían una sección de literatura gay y, claro, se me hizo el culo cocacola y acabé comprandome este libro y otro más.

La premisa de ciencia-ficción del libro es muy interesante: el día que una persona va a morir, recibe una llamada de teléfono a las doce de la noche y le anuncian que antes de que termine el día va a morir. No se sabe la hora exacta, ni la forma de morir, sólo que antes de que sea medianoche vas a morir. El libro trata de dos muchachos de diecisiete y dieciocho años que reciben la llamada y se conocen a través de una aplicación que conecta a gente que va a morirse día. El libro es el último día de ellos dos. El título y esta premisa hacen un spoiler grandísimo, pero que no es un spoiler porque está claro desde el principio.

La novela pertence a ese genénero conido como "Young adults". Que no es otra cosa que libros con un estilo para adolescentes pero con una temática o una historia que son más bien para veinteañeros (vienteañeros de hoy día, no veinteañeros de la generación de mis padres, que ya eran independientes de sus padres y muchas veces tenían hijos y un trabajo estable). Obviamente es un género que solo podía surgir en Estados Unidos, donde entre el insitituto y la universidad, la gente va al College, que dura cuatro años en los que se va picoteando un poco de todo para orientarse sobre qué hacer en la vida. Es cierto que en España uno no sabe muy bien qué quiere hacer realmente con su vida cuando entra en la Universidad (si es que entra), pero no entras en plan picaflor de la mando de un mentor, como se entra en Estados Unidos. Y en Alemanaia mucho menos porque en Alemania la selectividad se hace con diecinueve años y mucha gente después de la selectividad se tira un año en el extranjero o haciendo prácticas. 

Bueno, dejando de lado el género de Young adults (que en mi caso se conecta mucho con el concepto de Guilty Pleasure), mejor hablo del libro. Me lo he leído rápido (en día y medio y eso que son 360 páginas en inglés), la historia es interesante (a pesar de saber desde el título que a final mueren los dos) y tiene un estilo que... bueno, no le van a dar ningún premio, pero se vende como rosquillas. 

Me gustaría decir que el libro me ha planteado preguntas del tipo ¿qué haría con mi vida si supiera que hoy es mi último día? Pero no, no me ha planteado ninguna pregunta. Es un libro entretenido sin más. Me ha gustado, pero tampoco es para recomendarlo sí o sí. Se deja leer.

We should all be feminists, de Chimamanda Ngoze Adiche

 Llegué a Chimamanda gracias a Klett, al libro Dear Ijeawele, que es una carta que la autora le escribe a una amiga suya que le pide consejo sobre como criar a su hija para que sea feminista. Un libro que le quiero regalar a mi hermana. El mes pasado en el club de lectura de Hannver, Paco me dejó We should all be feminist, que es más o menos la transcripción de su charla TED con el mismo título.

Buscando en enlace de la charla TED acabo de darme cuenta de que no descubrí a Chimamanda el año pasado gracias a Dear Ijeawale, sino hace varios años, gracias a su charla TED The danger of a single story. Una charla que se me quedó grabada y cuyo contenido no he podido olvidar durante todos estos años. Solo que entonces no sabía quién era Chimamanda Ngoze Adichie y me acordaba solo del contenido de la charla, no de su nombre.

Leyendo el libro me vienen varias cosas a la cabeza. La primera que estoy absolutamente de acuerdo con todo lo que dice. La segunda que el mundo está jodido (no que tiene un fururo jodido, sino que ahora mismo está jodido, pero ya veremos cómo acabamos). Y ¿por qué creo que está jodido? Porque me parece brutal que haya gente que no piense como la autora. 

Me parece increíble que haya gente que todavía piense que ser feminista signifique 

You hate men, you hate bras, you hate African culture, you think women should always be in charge, you don't wear make-up, you don't shave, you're always angry, you don't have sense of humour, you don't use deodorant.

Me parece increíble, pero tristemente es así. Lo flipo mucho con la gente que piensa así, pero a veces creo que yo soy el bicho raro. Me podría parecer una exageración o me podría pensar que eso era así hace tiempo, pero ya no lo es. Lamentablemente hay gente de mi entorno (y no solo gente mayor) que piensa así y eso me lleva a pensar que la humanidad está condenada a desaparecer.

Otra parte del libro que me he llevado a reflexionar es cuando la autora habla de la actitud de muchos hombres, entre los que muchas veces me incluyo.

Many men do not actively think about gender or notice gender.

Yo creo que práticamente todo el mundo formamos parte de algún grupo privilegiado, ya sea por nuestro género (no sólo hombre-mujer, también cis-trans), nuestra orientación sexual, nuestro color de piel, nuestra nacionalidad, nuestro nivel socioeconómico, nuestro estado de salud, nuestra (no) discapacidad etc. Y desde nuestra situación privilegiada no nos damos cuenta de nuestros priviliegios. Posiblemente por eso, porque nos cuesta mucho bajarnos de nuestra torre de marfil, los hombres no pensamos mucho sobre el género y todo lo que ello implica a nivel de categorización social y discriminación (de la misma forma que los blancos no pensamos mucho sobre el color de piel o los heteros no piensan mucho sobre la orientación sexual, etc) .

The problem with gender is that it prescribes how we should be rather than recognizing how we are. Boys and girls are bilogically different, but socialization exaggerates the differences and then starts a self-fulfilling process.

Obviamente ser feminsita no implica nada de lo que he escrito más arriba (odiar a los hombres, no echarse desodorante, etc.), pero tampoco significa pensar que hombres y mujeres somos iguales. Obviamente somos biológicamente diferentes, tenemos diferentes experiencias y eso nos lleva a ver el mundo con ojos diferentes (no sólo el género conlleva experiencias y cosmovisiones distintas, también todas las diferencias que he escrito arriba y muchas más, pero eso es para otra entrada). El feminismo no pretende obviar las diferencias entre hombres y mujeres, el feminismo pretende eliminar la discriminación producida por esas diferencias, nada más y nada menos.

jueves, 26 de mayo de 2022

La madre de Frankenstein, de Almudena Grandes

 Llegué a Almudena Grandes de casualidad y gracias a la biblioteca pública de Hamburgo. A ver, ya sabía que existía, pero no me había llamado nunca la atención. En el sótano de la biblioteca de Hamburgo venden todos los libros que descatalogan de la biblioteca por un euro, da igual que sea un librito de cuarenta páginas, que una edición argentina de Lorca de 1945 o que sea El lector de Julio Verne de Almudena Grandes nuevecito sin apenas tocar, o que un tochaco de 1000 páginas. Un euro. Así que cuando lo ví, no dudé en darle una oportunidad y comprarme El lector de Julio Verne. Solo puedo decir que me encantó y que decidí leerme todos los "Episodios de una guerra interminable" antes de haberme terminado el libro. 

Tengo que empezar diciendo que me lo he leído en dos sentadas y eso que tiene más de 400 páginas. No podía soltarlo. Me ha atrapadao y me ha emocionado desde la primera página. Me han atrapado los personajes y la historia. Incluso los personajes odiables no te sueltan en ningún momento. Y en este libros no hay demasiados personajes concretos odiables, más allá de los que exisitieron en realidad.

Es posiblemente uno de los libros que más me han emicionado. No llevaba ni cien páginas y ya se me habían saltado las lágrimas. E incluso en algunos pasajes no pude seguir leyendo. Tuve que cerrrar el libro, echarme una llorera, sonarme la nariz y ya un poco más calmado seguir leyendo.

Las dos historias que más me han emocionado, que más me han llegado son dos que no son el núcleo principal del libro ni de lejos, pero que sí son el núcleo principal de mi historia personal, bueno, en realidad, solo una de ellas. La primera es la historia de Willi Goldstein y una frase que cuando la leí ya sabía cómo iba a terminar Willi y me hinché a llorar. Pero aunque ya lo intuía, no me emocionó menos cuando se desveló el final. 

Yo sé que en alguna parte, alguna mujer como yo, polaca, prusiana, austríaca quizás, o húngara, quién sabe, estará cuidando de mi hijo Willi como yo estoy intentando cuidar de ti.

Se me han vuelto a saltar las lágrimas al abrir el libro para copiar este fragmento.

La segunda historia, que sí tiene que ver con mi historia personal, es la historia del desarraigo de Germán Velázquez (el protagonista). El comienzo de su historia no tiene nada que ver con la mía. Yo no cogí un barco lleno de refugiados de guerra, no dependí de la amabilidad de un extraño, no llegué a un país con un idioma que no entendía. Y sin embargo se me saltaban las lágrimas cada vez que se sentía mal por estar lejos de su famlia, por no compartir su sufrimiento, por estar lejos de su casa cuando muere su padre, cuando tiene una boda sin apenas invitados y sin nadie de su familia. También me he sentido muy identficado con Germán y con esa sensación de marciano en tierra propia a lo largo de gran parte de la novela porque al fin y al cabo conozco esa sensación demasiado bien.

Sólo puedo recomendarlo porque no puedo expresar con palabras cuánto me ha gustado y me ha emocionado este libro y las lloreras que me he pegado en algunos párrafos.

Ya no sabía que tenía abuela. Ni que hacía mantecados en Nochebuena. Ni que en su pueblo cantaban villancicos qe no conocían las hermanas de Ciempozuelos.

martes, 24 de mayo de 2022

A la conquista del cuerpo equivocado, de Miquel Missé

Cuando estuve en Hannover en el club der lectura, Paco me dejó este libro que ya estaba leyendo cuando nos vimos en enero y que la verdad es que me pareció un planteamiento muy interesante. He tardado más o menos una semana en leermelo y hay varias cosas con las que no termino de estar de acuerdo (o al menos con la forma en las que las plantea), pero hay una cosa muy positiva de este libro y es que más que dar respuestas, propone reflexionar y hacerse preguntas y eso es lo que más destacaría del libro.

Pero mejor empiezo por el principio. El autor es un hombre trans que se operó para tener cuerpo de hombre y ahora plantea que una operación de cambio de sexo no es la solución para sentirse bien con el cuerpo propio como persona trans.

Y eso es precisamente lo que me chirría del libro. El autor dice que una operación de cambio de sexo no es la etapa final del desarrollo de una persona trans. Es más, considera que no es una etapa ni siquiera necesaria (o al menos esa es la sensación que a mí me queda); sin embargo pontifica sobre esa idea. Yo estoy de acuerdo con que para él (y para muchas otras personas trans) no es la solución; pero él no puede hablar por boca de todas las personas trans y mucho menos cuando prescisamente eso es lo que critica del mainstream trans: que planteen una solución que no es válida para todo el mundo y que la publiquen a los cuatro vientos como si fuera la panacea.

Otra de sus críticas con las que no estoy de acuerdo es que parece que niega la parte biológica del género (ya sé que el género es un constructo social, voy a eso ahora después). Un tema recurrente a lo largo del libro es el de los ladrones de cuerpos; los médicos (psiquiatras, cirujanos, etc.) que deciden qué es lo mejor para las personas trans. Si bien, es cierto que esos médicos no dejan de ser personas tomando decisiones extremas e irreversibles sobre la vida de otras personas, no se puede olvidar que el género (aún teniendo un componente social enorme) parte de una base biológica.

A lo largo del libro (excepto en la última parte) no he dejado de tener la sensación de que el colectivo trans (que el autor tanto defiende como ataca) no deja de ser un grupo de gente que no deja de mirarse el ombligo. Caracteriza a las personas trans como gente que no está contenta con su cuerpo (entre otras cosas), obviando (excepto en la ultima parte) a muchos otros colectivos que tampoco se sienten a gusto en su propia piel (gordos, lisiados, mujeres que han superado un cáncer pero para ello han perdido un pecho...). Si bien es cierto que en la última parte sí que abre el abanico de gente que no se siente a gusto en su propio cuerpo, yo he echado de menos que esa reflexión aparezca antes en el libro. A lo mejor así lo habría leído con otros ojos.

Para terminar con los aspectos que no me han gustado del libro, algo que no tiene que ver con el contenido, sino con la forma. Para ser un libro de divulgación me ha parecido demasiado técnico, la forma en la que está escrito no ha terminado de atraerme. 

Dicho esto, hay también varios aspectos que me ha alegrado muchísimo encontrarlos en el libro y con los que estoy totalmentede acuerdo: el género como constructo social, la gordofobia, la discriminación económica (aporofobia), el passing como objetivo erróneo.

Otra masculinidad es posible o el género como constructo social. Aunque en realidad éstos son dos temas diferentes, están intimamente relacionados. Empecemos por "otra masculinidad es posible" (que es la otra cara de la moneda "otra feminidad es posible"); mucha gente tiene un concepto claro de lo que es y como se comporta un hombre de la misma forma que tienen un concepto claro de lo que es y como se comporta una mujer. Sin embargo yo, que soy un hombre completamente cis (homosexual sí, pero hombre al fin y al cabo y feliz en mi cuerpo de hombre) no cumplo muchas de las expectativas que se tienen de un hombre o de lo masculino, no soy lo que se diría el típico hombre masculino, pero no considero que por ello deje der ser menos hombre o menos masculino. De la misma forma que no considero que cualquier mujer sea menos mujer por no cumplir las expectativas o lo que se considera típico femenino.

Por otro lado el género como constructo social plantea sólo dos géneros que en muchos aspectos están contrapuestos (uno es lo contrario del otro o uno tiene lo que le falta al otro). Obviamente hay aspectos comunes (por ejemplo ni hombres ni mujeres tienen la piel verde) y aspectos que no son determinantes del género (por ejemplo la capacidad de organización); pero hay certos comportamientos (muchas veces contrapuestos) que se presuponen típicos masculinos o típicos femeninos; por ejemplo, dominancia-sumisión, fuerza física-ingenio, ser una persona lógica-ser una persona emocional, ciencias-letras, el cuidado de los hijos, el trabajo en la casa. Esta clasificación simplista en la que las personas pueden ser solo blancas o negras (léase masculinas o femeninas) olvida que hay una paleta enorme de colores entre medias y que ni el blanco absoluto ni el negro existen más allá de en la teoría.

La gordofobia. Este es uno de los aspectos que más de lleno me tocan. Si pudiera cambiar algo de mi cuerpo no sería mi estatura (en todos mis círculos sociales - excepto en mi familia - soy siempre el más bajo o uno de los más bajos), mi pelo (a pesar de tener más canas y menos pelo que mi padre, que es casi cuarenta años más viejo que yo) ni ninguna otra cosa, excepto la  barriga. ¿Estoy contento con mi cuerpo? Sí. ¿Estaría más contento si mañana  al despertarme no la tuviera? Sin ninguna duda. Hay muchísima gente que sin ser trans simplemente no están felices en su cuerpo. Y la razón no es intrínseca, sino social. Si a mí me gustan lo osetes ¿por qué yo quiero perder la barriga? Porque la sociedad me bombardea diciéndome que aspire a un cuerpo sin arrugas y con abdominales. En este aspecto también hay que contar con tantísma gente con otras razones para su infelicidad: altura, tener solo un pecho, calvicie, etc. Obviamente ningún aspecto es tan definitorio como el sexo; pero todos son aspectos para no sentirse agusto en el propio cuerpo. (Aunque volvemos a lo de antes, ser trans, no es tanto no sentirte a gusto en tu propio cuerpo, como no sentirte a gusto en la categería artificial en la que la sociedad te ha metido).

La aporofobia. La mayor discriminación viene por ser pobre. Si bien es cierto que otras discriminaciones conducen a la pobreza, las demás discriminaciones son menos duras si no hay pobreza. Hoy día hay gente trans admirada y que se pueden considerar un modelo a seguir (no solo por ser trans, sino independientemente de su transexualidad): Bibiana Fernández, Caitlyn Jenner, las hermanas Wachowski, Elliot Page... Pero todas las personas tienen algo que la mayoría de las personas trans no tienen: una cantidad de dinero y una proyección mediática brutal. Es cierto que la visión de la transexualidad está cambiando y que la aceptación es cada vez mayor, pero esta aceptación va desapareciendo conforme nos vamos acercando en las clases más pobres de la sociedad.

El passing como objetivo erróneo a seguir. Tengo que admitir que este aspecto me ha hecho reflexionar bastante y que no me lo esperaba. El passing consiste en hacerse pasar por algo. El autor definde que el objetivo final de un hombre trans (o de una mujer trans) no es que le confundan con un hombre cis (o con una mujer cis), sino que le acepten, le aprecien y le celebren por ser lo que es y aparentarlo: una persona trans. 

En definitiva, aunque el libro en sí no es de mis favoritos, me ha llevado a muchas reflexiones y a muchos pensamientos a los que no habría llegado de no leerlo. Así que definitivamente lo recomiendo.

lunes, 16 de mayo de 2022

Memorial, de Bryan Washington

Cuando hace cosa de dos meses encargué libros en Eisenherz, me llegó también el catálogo de las novedades. Uno de los libros que venían en el catálogo era éste y me pareció interesante, así que me lo compré.

Diría que no me ha terminado de enganchar, pero me lo he leído en cuatro días, así que a lo mejor me ha enganchado más de lo que me gustaría admitir.

La historia en sí no está mal: una pareja que se separa de forma temporal por circunstancias de la vida. Y la forma en la que está estructurado (capítulos cortos en las dos partes de Benson y sin capítulos, pero con escisiones claras en la parte de Mike) me ha gustado mucho; además, la estructura hace que la novela sea una serie de escenas que forman un todo, y eso a mí (que no suelo tener mucho tiempo para sentarme a leer del tirón) me resulta muy práctico. Pero lo que no me ha gustado nada son los personajes: ninguno, absolutamente ningún personaje me ha resultado simpático.

Ben y Mike son la pareja protagonista y son, como dice Paco, una pareja que empieza a follar antes de  hablar y claro, luego no funcionan como pareja ni como amigos, ni como nada de nada. Pero vamos, que no son solo ellos o solo la relación entre ellos. También tienen un papel bastante importante en el desarrollo de la novela las respectivas familias de los dos mozalbetes y cada personaje es peor que el anterior. En serio, ninguno sabe tratar a la gente que quiere, o a lo mejor es que son familias que no se quieren, que también posible, porque se tratan de hacerse daño sin motivo ninguno.

Será el bestseller del año y tendrá todas las críticas positivas que quiera, pero sinceramente, yo personalmente no puedo recomendarlo. Es un libro escrito por alguien con mucha ira que tenía que desforgarse (o eso me ha parecido al menos a mí).

lunes, 9 de mayo de 2022

Herkunft, de Saša Stanašić

 Hace tres meses me puse a ver el Goodreads de Paco para ver qué libros tiene por leerse, a ver si me inpiraba y me encontré este libro, me leí el resumen y me pareció bastante simpático. Hará como un mes o así me fui a Hannover a conocer a Pau (el hijo de Ana y Víctor) y terminamos pasando por una librería. Vi el libro y sin pensármelo dos veces me lo compré. Hace dos semanas fui a Hannover para el club de lectura con Paco y Dani y decidimos que éste iba a ser el próximo libro. Para frenarme un poco, leía este libro de noche y Antonia de día. Por eso he tardado 12 días en leermelo (de esos doce días, cuatro no he podido leer).

Me ha encantado.

Me soprende y admiro a partes iguales a quienes escriben en una lengua que no es su lengua materna. El punto de partida del libro es el currículum que te piden cuando solicitas la nacionalidad alemana (no puedeen forma de tabala, sino de texto y tiene que estar redactado a mano). Al autor se lo pidieron (como a todos los que la solicitamos) y le pareció poco espacio el que le daban para escribir, así que escribió un libro.

En realidad ese punto de partida se olvida enseguida y uno se zambulle de lleno en una historia que aunque en principio no se parece mucho a la mía, sí que me toca bastante más de cerca que a alguien que no sabe lo que es emigrar. Y si Der alte König in seinem Exil era una carta de amora un padre con Alzheimer, este libro es en parte una carta de amor a una abuela con Alzheimer. Y eso a mí me ha llegado demasiado a lo más profundo.

Hablando del estilo del libro. Está dividido como en pequeñas escenas de entre una y siete páginas (auqnue lo más normals son dos o tres páginas) y eso se agradece bastante cuando uno lee en alemán. Además como el autor no es alemán, pero escribe en alemán, pasa un poco como con Wladimir Kaminer, que no escribe para lucirse y creerse Goethe, sino que escribe para contar una historia y eso se agradece aún más.

Además el final es una especie de "elige tu propia aventura" que me ha dejado loquísimo, pero que viene muy a cuento. Pero eso solo se descubre si se leen varias aventuras, no sólo una.

El libro lo recomiendo mucho. Y si no habláis alemán, pues leedlo en español, que está traducido.

Por supuesto he señalado varias partes del libro, aquí dejo un fragmentito.

Jedes Zuhause ist ein zufälliges: Dort wirst du geboren, hierhin vertrieben, da drüben vermachst du deine Niere der Wissenschaft. Glückhat, wer den Zufall beeinflussen kann. Wer sein Zuhause nich verlässt, weil er muss, sondern weil er will.

martes, 3 de mayo de 2022

Antonia, de Nieves Concostrina

 Blanca me habló de este libro ya el año pasado. Lo busqué en Córdoba cuando estuve en Navidad, pero solo lo había de tapa dura y la verdad es que yo prefiero los libros de tapa blanda (manías que tiene uno ¿qué le vamos a hacer?). Así que cuando esta Semana Santa pregunté que si lo tenían y me dijeron que solo en tapa dura, al final me lo terminé comprando. Creo que en realidad no hay ninguna edición de tapa blanda del libro, pero no estoy seguro.

Me ha encantado. Lo he devorado en cinco días, y eso que ni el viernes ni el sábado pisé mi casa, así que se puede decir que me lo he leído en tres días. Me ha gustado mucho la historia de Antonia, pero sobre todo me ha gustado cómo está escrito el libro. Hacía tiempo que no me pasaba con un libro que al terminarlo me daba pena no poder seguir leyéndolo. 

Sabiendo el origen del libro y sabiendo que los personajes no son personajes ficcionales de una novela, sino personas reales y que el libro es poco menos que una biografía de la madre de la autora, es difícil distinguir aquí entre personas y personajes. Y sabiendo que a las personas reales algunas personas les gustan más y otras menos, es fácil el entender por qué a unos personajes se les coge más cariño y a otros mucha más tirria.

Por supuesto el personaje que más me ha gustado es la protagonista indiscutible de la novela: Antonia. Pero también hay otros personajes que me han caído muy bien: su madre la Juana y su tía la Dora o Emilio Rodríguez-Tarduchy, que aunque seguramente si me pongo a investigarlo pues dejará de caerme tan bien, como personaje de esta novela me ha caído muy bien.

Igualmente hay otros personajes/personas a las que les he cogido ojeriza, como el padre de Antonia o Juanita con su prepotencia.

En definitiva es un libro muy bueno, muy gustoso de leer, que recomiendo sin ninguna duda.

miércoles, 27 de abril de 2022

Es geht uns gut, de Arno Geiger

El año pasado me leí Der alte König in seinem Exil y me encantó, así que decidí leerme este libro del mismo autor. ¡Menudo coñazo de libro! No me gusta la historia principal, ni como está estructurado el libro, ni como están escritos los diferentes capítulos. Es un libro que me ha aburrido soberanamente. Pero vamos por partes.

El libro trata de una familia austriaca y todo gira en torno a la casa de los abuelos que hereda el nieto. Los capítulos van en forma de flashbacks y hay varios planos temporales: el presente (de abril a junio de 2001), en el que el neito que acaba de heredar la casa de sus abuelos la reforma, y el resto de capítulos, que son momentos puntuales del pasado y que están narrados desde la perspectiva de diferentes miembros de su familia: su abuelo materno, su abuela materna, su madre, su padre y su tío materno.

El peor personaje de todos, al que me encantaría darle una hostia con la mano abierta cada vez que tocaba uno de sus capítulos (que vienen a ser la mitad del libro) es el neito, el protagonista. En serio, me recordaba a Dani. Una apatía por la vida, un no moverse, un quejarse de lo mal que le trata la vida y no mover el culo, que, de verdad, me enervaba cada vez que leía uno de sus capítulos. La hermana se reía de él cuando eran niños y pocas hostias le dio para quitarle no ese hervor, sino esa media hora de cocción que le falta.

El resto de personajes están bien, pero claro, la forma en la que está escrito el libro hace que perdiera el hilo cada dos por tres, porque en lo que más falla el libro es en que es aburrido. A ver, no es que no pasen cosas, que sí que pasan, pero si en vez de tener 475 páginas tuviera 200, pasarían las mismas cosas y se haría más ameno. Y no tiene que ver con que la mayoría me lo haya leído en la cama; porque muchos pasajes me los he leído de día y me han parecido aburridísimos.

Hay un momento muy triste, que es cuando muere la madre (sin duda alguna, el mejor personaje de todo el libro) y la forma en la que está contado ese capítulo, que es el único capítulo (junto con el de la muerte del tío en la Segunda Guerra Mundial) que se puede recomendar.

El libro se llama Es geht uns gut, aber mir ging es überhaupt nicht gut beim lesen.

Gender Queer, de Maia Kobabe

 Este lunes por fín hemos hecho el club de lectura Paco, Dani y yo sobre Mask Off (que ya era hora, porque me lo leí en febrero) y estando en casa de Paco me dejó varios libros que yo ya había visto en su Goodreads, y algunos otros que no los había visto, pero que me recomendó.

Gender Queer es uno de los libros que le había visto en el Goodreads y que me quería leer. Es una novela gráfica autobiográfica que (me) plantea varias cuestiones, sobre todo cuestiones de género. Además hablando el lunes con Paco y Dani surgió la pregunta ¿es el género un constructo social o es algo inherente a la persona? Maia Kobabe nació en un cuerpo de mujer y nunca se ha sentido mujer. Pero tampoco se ha sentido hombre. La verdad es que me ha ayudado bastante a entender el género queer, que no es masculino ni femenino ni nada entre medias, sino más bien aparte.

Llevo una época leyendo bastantes obras autobiográficas o casi. No necesariamente autobiografías desde el principio hasta el final, sino momentos concretos de la vida de los autores: Der alte Köing in seinem Exil, Los días iguales, Por si las voces vuelven... Aunque la mayoría se pueden considerar ensayos (porque no son ficción en absoluto), no son ensayos en sí propiamente dichos, pero son momentos duros de la vida que los autores han superado (o no). Pues éste es uno de esos libros, de ese nuevo género que me viene fascinando sin yo darme cuenta.

Me ha gustado bastante la forma en la que Maia Kobabe cuenta la historia y sé lo difícil que es escribir con palabras los sentimientos, las dudas, las incertidumbres, la propias incomprensiones..., así que no solo me ha gustado, sino que además me ha parecido que ha hecho un trabajo impecable. Al ser una novela gráfica también voy a hablar del tipo de dibujo, que me ha parecido bastante simple, pero creo que es importante que sea simple para que no distraiga de la historia (que es más importante que la técnica pictórica). Las partes que más me han gustado son las que no son realistas, las que no muestran momentos que sucedieron, sino pensamientos, sueños, sentimientos...

Sin duda alguna recomiendo su lectura. Además al ser una novela gráfica se lee muy rápido.

sábado, 23 de abril de 2022

Viento sin tiempo, Marta Viñes

 No voy a poder ser objetivo hablando de este libro. Es un libro de poesía que ha escrito mi amiga Marta, así que, conociendo a la autora, pues ya sabía que me iba a gustar.

Cuando me compré el primer libro de poesía adulta de Gloria Fuertes empecé a marcar al páginas de los poemas que me gustaban especialmente y hoy día sigo haciéndolo con todos los libros de poesía. En este libro he marcado siete páginas y eso que no está uno de los poemas que más me gustan “Mi abuela me dijo una vez: Niña, no te enamores de un poeta”. 

Hay poemas que simplemente no entiendo y me llaman menos al atención, pero hay otros que me encantan. Además tengo información privilegiada de que tiene pensado sacar pronto otro par de poemarios, así que estaré atento.

De los poemas que vienen en el libro los que más me gustan son: 

“El asunto es entonces que te amo”, que me parece muy musical y me recuerda un poco a Jörg y a mí. No somos la pareja perfecta ni de lejos, pero como le quiero pues esas veces que pienso “¿Qué hago con este hombre?” se terminan pasando pues por eso, porque el quiero.

“Una flor” que a lo mejor es porque estas vacaciones también he encontrado mi diario de cuando tenía 15 años y me recuerda un poco a mí en aquella época. Que por cierto, mientras leía mi diario, sólo podía pensar “Qué peinlich era yo en aquella época”.

“Cuando dejé de ser exuberante” porque me recuerda a mi so de antes de conocer a Miguel, ante de aceptarme a mí mismo, antes de la revolución sexual.

Ah, y si queréis conocer más poemas de Marta, sólo tenéis que seguir su cuenta poética de Instagram: @lunaquehiere

Por si vuelven las voces, de Ángel Martín


 Llevo casi un mes sin escribir, pero llevo casi todo el mes de vacaciones, y entre Múnich, España y que el libro que me estoy leyendo ahora mismo en alemán es muy pesado (ya escribiré la entrada cuando me lo acabe), apenas he tenido tiempo de escribir. Aunque desde la última entrada me he leído este libro, he visto cuatro películas y una serie completa (sin escribir las entradas correspondientes, eso sí, pero las escribo por aquí para que no se me olviden: la nueva de Batman, la última de Animales fantástico, Rojo (de Disney) y una serie turca de Netflix: Medianoche en el Pera Palace).

De este libro me habló Blanca porque se lo regaló a Alfredo en Navidad. A Ángel Martín le dió un brote psicótico (lo que viene siendo volverse loco) y ha escrito un libro sobre ese momento de su vida y lo que pasó después. 

El libro me gustó bastante, es más, me lo leí del tirón en una tarde. A ver, se nota que Ángel Martín no es escritor y que antes de publicar el libro apenas se lo dio a nadie para que se lo leyera (supongo que excepto a la editora), pero no me parece que esté tan mal escrito como dice Blanca.

Además otra cosa que me parece muy buena es que además del libro, Ángel Martín tiene un podcast en el que habla con gente famosa de sus problemas mentales, hay gente con depresión, hay gente con Burnout, hay gente con diferentes tipos de enfermedades. Y me parece excelente que se hable de la salud mental y que deje de ser un estigma.

En Semana Santa Santa me he comprado otros ocho libros en Córdoba, pero éste me lo he dejado allí para dejárselo a mi cuñado. A ver qué le parece cuando se lo lea.

miércoles, 30 de marzo de 2022

Eva, de Arturo Pérez-Reverte

Por poco se acaba el mes de marzo y yo sin publicar tres entradas que tengo por escribir. Pero es que he estado una semana en Helsinki de Fortbildung con Erasmus y la vida se ve de otra manera después de viajar en condiciones. Casi se me había olvidado cuánto me gusta viajar solo (y en compañía también) como cuando fui a San Francisco que al principio me acojoné un poquillo porque no sabía si me gustaría ir solo y volví flipado y conociéndome un poco mejor. Pero bueno, al lío, que he venido a hablar de mi libro.

En las navidades de 2020 que estuve solo una semana en Córdoba para guardar cuarentena al volver (que luego no sirvió de nada porque no volvimos a las clases hasta casi tres meses después) vi el libro "Falcó" de Pérez-Reverte en la librería y me lo compré porque estaba en plena vorágine de volver a leer. Ése me gustó, así que estas naviaddes me compré la segunda parte: Eva.

Menudo tostón de libro. Me lo terminé en el avión a y de Helsinki y porque estaba solo y aburrido, pero el libro es muy aburrido. Si la primera parte tenía giros inesperados y nadie era lo que parecía (menos el protagonista, que es bastante plano), esta segunda parte es como Schleschwig-Holstein, que ves las cosas venir desde tres días antes de que sucedan. Además, no sé porqué pero cuando me imaginaba la protagonista sólo veía la imagen de Pérez-Reverte, así que cuando lo describía someramente y no era como él me chirriaba bastante. Y el final es tremendamente predecible, y más sabiendo que hay una tercera parte.

Es quizá el primer libro del año que no recomiendo (pero me da que el que me estoy leyendo ahora tampoco lo voy a recomendar).